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ER – EMERGENCIA

ER son las siglas con las que se conocía una famosa serie de médicos (la que lanzo al estrellato a George Clooney)  y que resume la palabra inglesa Emergency Room (Sala de Urgencias en la lengua de Cervantes). Yo, hoy, un poco irónicamente la traduciría por “Esperando a Rajoy”, presidente electo de España desde el pasado 20N. Y el caso es que no hay mucho tiempo para esperar. Ayer se conocieron los datos del INEM sobre contrataciones y desempleados registrados en el mes de noviembre de 2011. Sencillamente desolador.

El paro en noviembre de 2011 creció en 59.536 personas, siendo el tercer peor noviembre desde el inicio de la serie comparativa en 1996. Es también el cuarto mes consecutivo de incremento del paro. El paro ha crecido en todos los sectores excepto en agricultura, y en todas las comunidades, excepto en la de Madrid. Durante ese mismo mes, se han registrado 1.217.830 contratos, de los cuales tan solo el 6.89%, es decir 83.919 es del tipo indefinido. El resto son eventuales de cualquier otra de las múltiples  modalidades existentes.

Por otra parte, mas grave si cabe todavía, la afiliación a la Seguridad Social ha caído, en noviembre de 2011, en 111.782 cotizantes, siendo del régimen general (trabajadores por cuenta ajena) un total de 108.826. A nivel global, existen en España un total de 17.248.830 cotizantes, lo que supone una caída del 2.07% anual.  Con todo ello, tenemos a mes de noviembre de 2011, una ratio de 2.14 cotizantes por pensionista (actualmente la cantidad de pensionistas en España, sólo pensionistas, es de 8.049.866).

En resumen, NO SE PUEDE PERDER MAS TIEMPO. Urge una reforma laboral global, de importancia, de alcance, seria, rigurosa, con un único objetivo: crear empleo estable. E-S-T-A-B-L-E. El empleo no lo crea el sector público, empleo por otra parte necesario, pero en su justa dimensión. El empleo lo crea el sector privado, el empresario, guste o no. Por lo tanto las medidas de reforma del mercado de trabajo deben ir encaminadas en esa dirección, de manera tal que los ajustes en futuras crisis se realicen vía precio y no vía cantidad, como ocurre en estos momentos. Yo implementaría una única modalidad de contrato indefinido, con indemnización progresiva de 2 días de salario por año trabajado, con el límite de 33 días y 42 mensualidades, para despidos improcedentes y de 20 días y 12 mensualidades para los procedentes. Eliminaría cualquier modalidad de contratación eventual, separando las modalidades de obra y servicios en contratos de obra (dejando esta modalidad exclusivamente para UTE´s) y en contrato de servicio (concursos públicos y similares). Mantendría los contratos Fijos Discontinuos (necesarios en sectores muy estacionales, como el turismo) y potenciaría los contratos a Tiempo Parcial, modalidad en todo caso catalogada como indefinida. El resto, a eliminar. Y como mal menor el contrato de “becario” siempre que se limite en el tiempo y se solape con la finalización de los estudios, tanto universitarios como de cualquier otro tipo. Y ni una modalidad mas.

Y además me atrevo a aconsejar que esa reforma vaya acompañada de otra reforma de las cotizaciones sociales en la parte empresarial, que deben ser reducidas considerablemente, traspasando el peso de la parte empresarial a la del trabajador, principal receptor de los diferentes servicios que la afiliación otorga. Y si viene acompañada, la reforma digo, de medidas de apoyo y fomento el empresario y emprendedor, pues bienvenidas sean, eso si, siempre y cuando no sean subvenciones a fondo perdido, que ese dinero es susceptible de ser aplicado en “otros menesteres sociales” mas necesitados, pues según datos del Instituto Nacional de Estadística, el 26.7% de los individuos de este país está en “riesgo de pobreza”. Pero eso lo dejo para otra entrada futura.

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PP

Hoy, por fin, última entrada dedicada a los programas electorales en materia económica. Cierro con el Partido Popular, que según todas las encuestas, y a falta justo de 7 días para el ejercicio del voto, parte con una clara ventaja y todo apunta a que será el partido que gobierne y por lo tanto, su programa será el que se deba aplicar. Y repito, según las encuestas. Pero como este es un país muy dado a los toros y el refranero español muy rico en sapiencia, pues diremos aquello de que “hasta el rabo todo es toro”. Esperaremos a ver…

El pdf del programa contiene 214 páginas (ahí es nada), y está dividido en 7 grandes bloques:

  1. Sociedad y Gobierno.
  2. Estabilidad y reformas para el empleo.
  3. Educación.
  4. Bienestar.
  5. Administración.
  6. Democracia.
  7. Política Europea y exterior.
Me voy a centrar, exclusivamente en el bloque 2, que habla de la estabilidad y reformas para el empleo. Y antes de nada, decir que parece ser que todo el programa, no solo el económico, gira en torno a la creación de empleo. Es el vórtice sobre el que gira todo lo demás. 
El bloque 2 se divide en 9 apartados cada uno de ellos con diferentes medidas a aplicar:
  • Euro (11 medidas).
  • Cuentas Públicas (9 medidas).
  • Crédito (9 medidas).
  • Empleo (12 medidas).
  • Emprendedores (12 medidas).
  • Reforma fiscal (10 medidas).
  • Energía (9 medidas).
  • Innovación (8 medidas).
  • Nuevas tecnologías (10 medidas).

Del primer apartado (Euro) es de destacar el que vayan a establecer un “plan completo y coherente” de reformas estructurales, cosa que por otra parte es de lógica, pues nos obliga Europa. Nos va en eso que los mercados denominan “confianza” y que se manifiesta en la denominada “prima o diferencial de tipo de interés respecto al bono alemán”. Nos guste o no, la verdad es que la situación de España, en estos momentos, provoca riesgo “sistémico” a la estabilidad económica europea, y no digo ya al conjunto del países “euro”. Destaca también el compromiso, dentro del  primer año de legislatura, de revisar el gasto de las administraciones, así como el establecer y potenciar la unidad de mercado, sustituir las licencias y controles previos por controles “a posteriori” en las nuevas actividades económicas y reformar la Comisión Nacional de la Competencia. Eso si, no dicen mas, ni cuantifican, ni describen mas detalles. Son promesas interesantes, pero vagas, necesarias pero etéreas, sin letra pequeña y por tanto difíciles de juzgar en un sentido u otro.
Del segundo apartado (Cuentas públicas) podemos resumir las 9 medidas en una sola: Restablecimiento de la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Dicha ley, nos permitió en 1996 sentar las bases del crecimiento posterior que se produjo. En el 2004-2005 se derogó. Y así nos ha ido.
Del tercer apartado (Crédito) destaca el deseo de culminar el proceso de restructuración del sistema financiero,  la potenciación de los mecanismos de financiación alternativos, la reforma de la CNMV y la extensión de la supervisión por parte del Banco de España a todas las entidades financieras, sean crediticias o no. Y quiero destacar una medida que afecta al ciudadano “de a pie” y es la voluntad de reformar la Ley Concursal, con el objetivo de introducir en la misma la insolvencia de las personas físicas.
De las 12 medidas del apartado cuarto (empleo), se pueden resumir en una sola: Reforma Integral del Mercado de Trabajo, basándose en la reforma de la contratación, de la negociación colectiva, del sistema de relaciones laborales, de la formación y de la intermediación. Entre otras medidas, simplificación de las modalidades de contratos (pero no dice mas ni cuantifica que tipos quedan), creación de un “fondo de capitalización personalizado” a modo del modelo austriaco, establecimiento de un “bono formativo” individual y, sobre todo de la colaboración publico-privada en los servicios de empleo, medida muy demandada por las empresas de recolocación y de empleo temporal.
Del apartado de emprendedores (apartado 5) destacar el objetivo de crear una Ley de pymes y autónomos, el apoyo fiscal a los autónomos es decir los consabidos 3.000 euros al contratar al primer trabajador, la aplicación del criterio de caja al Iva y la reducción de los tipos impositivos en el impuesto de sociedades al 20% para determinados tamaños y la extensión del 25% como tipo general.
En el apartado sexto, de “reforma fiscal”, parte de esa reforma ya está recogida en puntos anteriores (criterio de caja en el iva, reducción de tipos en el Impuesto de sociedades etc…) por lo que destacaré, al respecto del IRPF la voluntad de potenciar el ahorro, creando una nueva deducción por el incremento del ahorro anual.
Y para finalizar, de los apartado séptimo (energía), octavo (innovación) y noveno (nuevas tecnologías) destacaremos lo relativo a la vaguedad y sutileza con la que se manifiesta el programa al respecto de la energía nuclear expresándose de la manera siguiente:

Gestionaremos los permisos de los emplazamientos nucleares conforme al cumplimiento de los estrictos criterios de seguridad impuestos por el Consejo de Seguridad Nuclear y las autoridades europeas, de forma que la prolongación de su operación redunde en un menor coste de la energía para los consumidores.

Conste que yo defiendo la energía nuclear, pero esta ambigüedad en los textos me produce desazón. En la parte de innovación destacar la voluntad de que los incentivos sean fiscales y sometidos a criterios de mercado. Y por último, en el apartado dedicado a nuevas tecnologías, como gran punto, por fin, la eliminación del canon digital y la potencial privatización de la televisiones autonómicas.

Larga entrada esta, pero el programa es denso en texto y escaso en su cuantificación. Así que no tengo muchas ganas de prolongar la “agonía” en una segunda parte. Si alguno no tiene mejor lectura en su mesilla de noche, le puedo recomendar la trilogía de Publio Cornelio Escipión, el africano, de Santiago Posteguillo. Para los que amamos la historia con pasión, es sencillamente impresionante.