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¿MEDIO LLENO O MEDIO VACIO?

Contento como unas castañuelas, no cabiendo en si de gozo, el Sr. Ministro de Hacienda y Administraciones Publicas, D. Cristóbal Montoro, ha presentado recientemente los Presupuestos Generales del Estado para 2014. Son los séptimos que presenta como Ministro de Hacienda, en dos etapas diferentes, pero ambas con un mismo común denominador: existencia del Euro y por lo tanto no es posible realizar ajustes con políticas de tipo de cambio. Lo he repetido hasta la saciedad, y lo haré una vez mas: sin políticas de tipo de cambio posibles (moneda única) y sin políticas monetarias autónomas (control del BCE) las únicas políticas posibles de ajuste por el lado de la demanda son las POLITICAS FISCALES contractivas o expansivas según se quiera realizar el ajuste a la baja o al alza. Es decir, en palabras del Sr. Ministro, ha habido que realizar una “devaluación interna” con el objetivo de ganar competitividad, tratando de dejar atrás la etapa recesiva. La medicina aplicada ha sido dura, salvaje, destruyendo una gran parte del tejido productivo, y por extensión destruyendo empleo. Los parámetros macro de la economía le dan parte de razón, pues salvo la tasa de desempleo (en torno al 27%) el resto de magnitudes básicas están corregidas – saldo exterior positivo, inflación por debajo del 1%, prima de riesgo en el entorno de 250 puntos básicos – o en fase de corrección – déficit público del orden del 6% (viene del 10%), crecimiento del PIB trimestral positivo (un 0.2%) y porcentaje de deuda pública sobre el PIB que si bien es del 100%, no continua creciendo. Regozo en la complacencia.

Vale Sr. Ministro, ya hemos salido de la recesión. Pero ¿hemos salido de la crisis?. Ah… Eso es otra cosa. ¿Cuál ha sido el modelo histórico? Devaluar moneda, y hacer que el sector exterior sea el motor económico inicial y luego, a medida de las rentas internas mejoran, se sustituye el motor exterior por el consumo interno. Bien, eso era así cuando se podía devaluar. Fue el modelo de los años 60 (Plan de Estabilización) y el de los 80 (Pactos de la Moncloa y primeros años de gobierno del PSOE) y el de la salida de las crisis del 92 (tres devaluaciones del tipo de cambio peseta/Ecu). Ahora no es posible, y esa devaluación se ha realizado via recorte de la renta disponible. Primero al sector privado, con ajustes de cantidad (desempleo) y subida de impuestos (o de carga impositiva, que me da lo mismo a estos efectos). Luego al sector público, ya vamos por el cuarto año de congelación salarial con algún que otro año de bajada real. Y por último a las clases pasivas, pensionistas fundamentalmente. El subestimar esta política de rentas es la que va a hacer que permanezcamos mucho tiempo en las profundidades, salvo que se acometan esas reformas estructurales tan necesarias: profunda reforma de la Administración del Estado (Central, Autonómico y Local), reforma del TODO el sistema fiscal (Seguridad Social incluida) y reforma del Sistema Público de Pensiones.

Confiarlo toda la salida a las exportaciones es un tanto “naif” ya que el 80% del PIB es consumo interno, lo cual quiere decir que una bajada de salarios y recortes públicos que haga que el consumo interno caiga un 1%, el PIB se contrae un 0.8%. Lo que tienen que crecer las exportaciones (netas of course) para compensar esta caída es del orden del 25%. Una política de rentas a la baja que incentiva las exportaciones solo se lleva por delante el Estado del Bienestar (que yo no digo que no tenga que ser reformado, que todo gratis NO ES POSIBLE). Esa política de rentas a la baja permiten competir vía exportaciones al mejorar la competitividad exterior. Sin embargo si dichas ganancias de competitividad se fundamentan EXCLUSIVAMENTE en salarios bajos, estamos compitiendo con paises emergentes, y que yo sepa, NINGUNO de ellos tiene ESTADO DE BIENESTAR que sostener. La competitividad exterior hay que realizarla frente a otros paises (Alemania, EEUU, Francia, Austria, Suecia, Noruega, Finlandia, Gran Bretaña, Japón…) y eso sólo se consigue con ganancias sostenidas en PRODUCTIVIDAD.

PD 1.- Mi mas sentido pésame a la familia De Villota. Descanse en paz María.

PD 2.- Releído y finalizado nuevamente “Los Asesinos del Emperador” de Santiago Posteguillo, vamos a por la segunda parte, recientemente publicada: Circo Máximo.

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EXTREMELY AGGRESSIVE… o no?

Habemus reforma laboral. Por fin. ¿Servirá para crea empleo? No lo sé, tengo mis dudas. ¿Era necesaria? Bajo mi opinión si, era muy necesaria, pero llega tarde, muy tarde. Veinticinco años tarde. Esta era la reforma que había que haber conseguido en 1985, que rompiese con las reglas laborales heredadas del franquismo. Ha tenido que venir la Gran Recesión para que nos demos cuenta. Entonces no se daban los “fundamentos” necesarios. Había que contentar a muchos, sindicatos incluidos. Pero estas rigideces estructurales en el mercado de trabajo han desencadenado en una dualidad, no en términos de contrato fijo/contrato eventual. No, una dualidad mas grave: o estabas dentro o estabas fuera en términos de empleabilidad. Y esta dualidad mermaba tu capacidad de decisión, tu ciclo de vida vital. Tu futuro PERSONAL en definitiva, siempre supeditado a esa espada de Damocles que pendía sobre ti. ¿Consigue esta reforma eliminar esto? Creo que no. Contiene errores, bajo mi opinión pero va por el buen camino.  No cambia, desde luego el marco laboral imperante. Cambia aspectos del existente, pero no establece un nuevo marco, que era lo que se esperaba. Vamos a ver los puntos clave de la misma:

1.- En materia de indemnización por despido:

  • El despido improcedente pasa a ser de 33 días de salario por año trabajado, con el límite máximo de 24 mensualidades. El actual de 45 días con 42 mensualidades se extingue. Se respetan los derechos adquiridos, pero hasta la fecha de ayer.
  • El despido procedente se mantiene en 20 días de salario por año trabajado, con el límite de 12 mensualidades. Igual que antes.
  • Despido por causas objetivas, se mantiene en 20 días, pero se clarifican “las causas objetivas”, es decir 3 trimestres consecutivos con resultados negativos. Alegados ante los tribunales.
  • En los despidos colectivos se elimina la autorización administrativa previa.

Este primer bloque era previsible, lo venían anunciando ya. Es razonable, excepto en la eliminación de la autorización administrativa previa en los despidos colectivos. Va a ser el coladero de despidos masivos en las próximas crisis. Al tiempo.

2.- En materia de contratos:

  • Se crea una nueva modalidad de contrato. OTRO MAS. Su ámbito de aplicación y carácter es el siguiente:
    • Para empresas de menos de 50 trabajadores.
    • De carácter indefinido
    • Con periodo de prueba de 1 año.
  • Bonificación fiscal de 3.000 euros si se contrata al primer trabajador y éste es menor de 30 años. Además la empresa puede percibir el 50% de la prestación del desempleo de este trabajador y el trabajador, el 25%.
  • Prohibición de encadenar contratos, se entiende eventuales, durante mas de dos años.

En este aspecto, mal. Pero mal de narices. Se nota poca o nula creatividad. O desde luego “muy pocas pelotas”. Una nueva modalidad de contratación ¿por qué? ¿para qué? Ya existen otras 16, que siguen vigentes y por ello se legisla impidiendo la concatenación de contratos eventuales. ¡¡¡ Coño, eliminalos todos !!!. No me hacéis caso. Debiérais haber dejado sólo 3 tipos de contratos: por obra o servicio (exclusivo para UTES), fijos discontinuos (para empresas y sectores con alta estacionalidad en sus ventas) y uno de aprendizaje/beca dirigido a insertar a los estudiantes en el mundo laboral, compatible con los estudios y sin posibilidad de ser aplicado en cualquier otro caso. Y si quieres ampliar el periodo de prueba, pues hazlo directamente, no necesitas crear otra modalidad de contrato. Ya se negociará en convenio un periodo de prueba inferior si es necesario. De las bonificaciones ni hablo, lo dejo para el final.

3.- Organización y Negociación Colectiva:

  • Se “cambia el marco” de la movilidad geográfica.
  • Se “cambia el marco” de la movilidad funcional, potenciando la clasificación por grupos frente a la clasificación por categorías.
  • Se simplifican los tramites para que la empresa puede proceder a reducir la jornada laboral de los trabajadores en lugar de despedir.
  • Se extenderá esta flexibilidad interna a cuestiones como jornada de trabajo, horario, salario y sistema de rendimiento.
  • Se priman los convenios de empresa frente a los sectoriales y se establece un marco para “clausulas de descuelgue”.

Todo lo que sea simplificar y permitir adaptarse, mejor que mejor. Eso si, manteniendo las garantías sindicales y de tutela. Si no es así, volveremos al siglo XIX. Y eso es lo que mas me asusta.

4.- Otros aspectos:

  • Introducción, de manera generalizada, de empresas de colocación privadas en el mercado laboral.
  • Creación de la “cuenta de formación” del trabajador.

Estos dos aspectos son de lo mas interesante. El de las agencias de colocación es clave, dado que los Servicios Públicos de Empleo (Nacionales o Autonómicos) realizan la colocación de entre un 2%-3%. Impresionante para tener una plantilla de casi 11.000 personas. Y lo de la cuenta de formación, personalizada y asociada al número de la SSGG de cada uno, es un avance importante para ver la evolución en “adaptación al entorno y empleabilidad potencial” del trabajador. Dicho de otra manera, que no se puede estar 25 años a la sopa boba, sin reciclarse.

Como resumen, no es una reforma “extremely aggressive” que dijo el Sr. De Guindos en Europa. Es una reforma seria, importante, pero que en algún aspecto, como en el de las modalidades de contratación, es cobarde. En otros, como en la introducción de flexibilidad interna, es importante el grado de avance. Y el aspecto que menos me gusta es el de las bonificaciones. No ayudan en nada. Esto puede funcionar en Alemania, Noruega, Suecia, Suiza… países serios que tienen un tejido empresarial “profesional”. En este país, salvo algunas excepciones (cierto que cada vez mas, afortunadamente) todavía existe una parte de empresario que no son tales, y a los que yo califico como “especuladores laborales”. No crean riqueza, solo crean empresas. Y tal como las crean, las destruyen. No tienen visión a largo plazo. Su largo plazo se reduce al BMW Serie 5 ó 7. Pero sobre todo la reforma no dice nada de nada del gap salarial. Yo le quiero recordar al gobierno que las cotizaciones empresariales que realiza el empresario a cuenta del trabajador a la Seguridad Social, al Fogasa y al Inem en concepto de formación, es un IMPUESTO al trabajo. Y cualquier impuesto DESINCENTIVA y sobre todo merma la COMPETITIVIDAD. Así que, Señora Bañez y Señor De Guindos, se que las arcas de la Seg. Social están secas, pero no puede ser que el empresario sea el paganini ni el que sustente el Estado del Bienestar. Habrá, tarde o temprano, que empezar a ver y estudiar este aspecto. Han perdido una oportunidad. No pierdan también el norte.

MALA PARTITURA

Llevo algunos días leyendo, con cierta preocupación, cuales van a ser las primeras medidas a aplicar por el nuevo gobierno en España a partir, si todo transcurre con normalidad, del 21 de diciembre de 2011. Mi preocupación no es tanto por objetivo que se persigue con el que estoy básicamente de acuerdo, sino con el camino o con las medidas que se puedan implementar para alcanzar ese objetivo. Dicen los taxistas el camino mas corto entre dos lugares no es la línea recta, sino el camino con menos semáforos. Y tienen razón, pues ellos están midiendo la distancia, no en términos espaciales (metros), sino en tiempo. Evidentemente, para un peatón, la distancia mas corta se mide en metros, no en tiempo. Pero ambos tienen razón, solo hay que tener claro el enfoque. Y este parece ser el problema que se está planteando, antes incluso de que sepamos cual va a ser el equipo económico del próximo gobierno.

Es evidente que es necesario un ajuste fiscal, que no podemos seguir con unos niveles de déficit público por encima del 10% y con una deuda pública que ya supera el 80% del PIB. Pero claro, todo ajuste fiscal se puede hacer desde el lado de los gastos o desde el lado de los ingresos. Y no es lo mismo actuar en un lado o  en el otro. También cabe, claro, actuar sobre ambos.  El ajuste por el lado del gasto es claro, reduciendo el mismo. Y su reducción se puede hacer de dos maneras: eliminado gasto corriente y eliminando gasto en inversión. De nuevo el efecto no es neutro. Si se elimina gasto en inversión, estamos destrozando la competitividad del país (ni infraestructuras, ni I+D+i, ni educación etc) para futuras generaciones. Por el lado de los ingresos el ajuste, para reducir el déficit, es único: aumento de ingresos. He dicho aumento de INGRESOS, no de impuestos. No es lo mismo. No siempre un aumento de impuestos lleva necesariamente aparejado un aumento de ingresos. Ya he comentado en cierta ocasión el principio de la curva de Laffer, que, repito consiste básicamente es decir que si el tipo impositivo es cero, los ingresos del Estado son cero (obvio), pero que si el tipo impositivo es del 100%, los ingresos también son cero, puesto que nadie está dispuesto a trabajar si no obtiene una renta para si mismo. Por lo tanto, en algún punto debe existir un punto de inflexión o cambio de tendencia en la curva de ingresos. Pongo un gráfico y se ve mejor.

Bueno, pues parece ser que donde creíamos, yo el primero, que el ajuste fiscal que se nos viene encima iba a ser por el lado del gasto y sobre todo del gasto corriente y despilfarro, pues resulta que ya tenemos las primeras dudas sobre si lo hacemos sobre el lado de los ingresos, aumentando el impuesto del IVA. Pues como dicen los castizos, para ese viaje no eran necesarias tantas alforjas. El IVA ya se subió del 16% al 18 (en su tipo general) en julio de 2010. Ahora se está estudiando subirlo nuevamente del 18% al 20% el tipo general y del 8% al 10% el tipo reducido. Conste que a mi no me parece mal, pero creo que no es el momento y que si se hace, debe venir junto con otras medidas de reducción de impuestos en otras partes e incluso de ajuste en las bases del propio IVA. Y claro, el sindicato de técnicos del ministerio de hacienda, Gestha, ha puesto el grito en el cielo y sobre todo plantea unas alternativas bastante lógicas y que habría que aplicar previamente. Sus alternativas consisten básicamente en aplicar un plan de lucha contra el fraude de las grandes empresas y lucha contra la economía sumergida, que según sus propios datos alcanza el 23% (Funcas lo cifra en torno al 20%) frente a un 13% de media en Europa. Solo reduciendo en un 10% el nivel actual de economía sumergida, se recaudaría 38.000 millones de euros. Limpiamos el déficit, sin apretarnos mas el cinturón. Y luego plantean la realidad del impuesto de sociedades, cuyo tipo efectivo real dista mucho de parecerse al nominal, debido a la ingente cantidad de deducciones existentes. Y razón no les falta. En el ejercicio 2010 la recaudación impositiva global, según la propia Agencia Tributaria, fue de 159.536 millones de euros, de los cuales tan solo 16.198 mill./€, es decir el 10%, provienen del IS. Es cierto que mas de medio millón de empresas han cerrado en los últimos 3 ejercicios, pero también hay casi cinco millones de desempleados y la recaudación por IRPF sigue siendo la partida de mayor peso recaudatorio. Se puede ver en la gráfica siguiente:

Así que visto lo visto, Sr. Rajoy, yo le recomendaría que antes de hacer nada, piense realmente si existen otras soluciones creativas e imaginativas. Por los primeros pasos dados, me da la impresión de que seguimos anclados en las mismas preguntas y en las mismas respuestas. Y no es eso. Y si es eso, es que entonces no habéis entendido nada de nada.