PRIMA DE RIESGO

Cualquier decisión de inversión debe ser analizada en base a la rentabilidad y al riesgo. Esa dicotomía existe siempre, es como una moneda, tiene dos caras o una cara y una cruz, pero son inseparables. Y existe una máxima también a tener presente siempre, y es que no existe inversión sin riesgo, aunque algunos productos pueden tener mas riesgo que otros. NO HAY ACTIVO sin riesgo, ni siquiera la posición de liquidez total, pues ésta incurre en el riesgo de la depreciación monetaria, es decir la inflación. Así pues, las decisiones de inversión de deben tomar siempre desde la óptica de la rentabilidad y desde la óptica del riesgo.

¿Que es la “rentabilidad”?

Es la capacidad de un activo de generar rendimientos en el futuro.

¿Que es el “riesgo”?

La probabilidad, mayor o menor, de que esos rendimientos futuros se produzcan o no.

En resumen, a igual riesgo se deben elegir aquellos activos con  mayor rentabilidad, y a igual rentabilidad se deben elegir aquellos productos o activos con menor riesgo. Y esto que parece una obviedad, pues parece ser que no lo es. Como ejemplo recordemos el “affaire” de Forum Filatélico (el tema de los sellos famosos), donde la “empresa” ofertaba rentabilidades del 6% cuando en el mercado éstas no superaban el 3%. Y cantidad de gente depositó todos los ahorros, TODOS, en los dichosos sellos, obnubilados por la rentabilidad, no analizaron el riesgo de la inversión. Y así acabó el asunto. Mal.

¿Y a cuento de que viene este tema? Pues a cuento de la convulsa semana que llevamos al respecto de la “prima de riesgo” ya no solo de Grecia, Italia y España, sino que también empieza a afectar a Francia y Bélgica, y en menor medida a la propia Alemania.

¿Y que es la “prima de riesgo”?. Sencillo, no es mas que el plus adicional de rentabilidad, respecto a un activo “sin riesgo”, que los inversores internacionales (las carteras internacionales, esto es los Fondos de Inversión, los Hedge Funds etc) están exigiendo a las emisiones de deuda publica de esos países para comprarles esos “papelitos” o activos, a cambio de su dinero contante y sonante. Es decir, empiezan a considerar que dichos países empiezan a tener “riesgos” adicionales y crecientes de potenciales impagos, por lo que, obviamente, exigen mayores rentabilidades. Y bueno, de momento se toma como referencia el bono alemán a 10 años. Y digo de momento, si bien el bono americano (el de EEUU, no la liemos) ha sido una referencia marco en la gestión de carteras internacionales.

Esta explicación simplista, naif, o como se quiera denominar, fue expuesta por Markowitz dando lugar al modelo CAPM, dando paso a las modernas teorías sobre la gestión de carteras de Sharpe y Miller. Les dieron, a los tres, el Nobel de Economía en 1990.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s